Nuestras acciones están gobernadas por nuestro inconsciente ya sea para impulsarnos a hacer lo que deseamos o para sabotearnos e impedirnos lograrlo.
La verdad es que si nos saboteamos alguna acción es porque realmente el no lograr esa meta es lo que queremos y deseamos o creemos que merecemos, aunque en voz alta digamos lo contrario.
